¿Qué logra Ayotzinapa boicoteando a AMLO?
Por Marco Dávila


La posición política de querer meter a AMLO y MORENA en el costal de asesinos materiales e intelectuales de la noche de Iguala es una cosa ridícula que sólo le da un respiro de alivio más a los verdaderos autores materiales e intelectuales de la desaparición de nuestros 43 compatriotas.

De las decenas y decenas de eventos que AMLO realiza por toda la República Mexicana, y de vez en cuando por los Estados Unidos, jamás han habido boico ts por parte de movimientos de izquierda, menos aún de los padres de familia de los 43, ni de los sobrevivientes de Ayotzinapa.

¿De cuándo acá está en la agenda del movimiento de Ayotzinapa el boicotear a AMLO y a MORENA? ¿Cuándo fue que AMLO y MORENA se convirtieron en un peligro para Ayotzinapa? ¿Desde qué momento son MORENA y AMLO quienes tienen que pagar por la podredumbre del sistema político mexicano? ¿De cuándo acá MORENA es igual al PRI?

Los eventos donde AMLO se ha presentado en varias ciudades de EEUU, son organizados por militantes de MORENA, mayoritariamente gente de bajos recursos, activistas, indocumentados, mexicanos conscientes, gentes que no somos ni nos creemos inmaculados.

Al boicotear a AMLO y MORENA, aunque suene pedante, este grupo de activistas en Nueva York boicotearon a millones de mexicanos que creemos tener una última oportunidad civil-pacífica-electoral para rescatar a México.

A los únicos que beneficia el argumento despolitizador de “TODOS SON IGUALES” es a los verdaderos culpables de que la política mexicana esté tan podrida. El “TODOS SON IGUALES” es un discurso amansa tontos, los movimientos sociales no tienen porqué caer en ese juego.

¿Hay diferencias de visión entre MORENA y el Movimiento de Ayotzinapa? Naturalmente, sí las hay, pero nos une el hecho de que contamos con el mismo enemigo, somos víctimas de un Estado asesino y juntos anhelamos un mismo mejor destino.

¿Qué logra Ayotzinapa boicoteando a AMLO y MORENA? La respuesta es, ¡absolutamente nada!

¡Fue el Estado!

¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!
Padres de 43 Ayotzinapa toman emisoras de radio y anuncian reactivación de su movimiento



Los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa (sur de México) tomaron el lunes varias emisoras de radio, a través de las cuales anunciaron la reactivación de su movimiento.

En su mensaje radial, los familiares de los estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, sita en la ciudad de Iguala, en el sureño estado de Guerrero, desaparecidos en septiembre de 2014, llamaron a la reunificación de las organizaciones sociales.

El acto se produjo en la ciudad de Chilpancingo (capital de Guerrero) dos días después de que los padres denunciaran la incredibilidad del nuevo peritaje de la Fiscalía mexicana, que alega la quema de al menos 17 de los jóvenes normalistas.

Los padres de los desaparecidos rechazan el resultado de la Fiscalía ante la falta de "elementos científicos" que sostengan esa hipótesis y se aferran a la opinión del Grupo Interdisciplinario de Expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (GIEI) que criticó y rechazó la conclusión gubernamental.
Norberto Rivera con los días contados por encubrir a los peores pederastas
El cardenal Norberto Rivera Carrera, que en opinión del investigador Elio Masferrer representa la “teología de la prosperidad”, quiso aprovechar la gira del Papa Francisco en beneficio propio y de sus amigos de las élites empresarial y política del país. Molestos con ese protagonismo, los integrantes de la Conferencia del Episcopado Mexicano acotaron la participación de Rivera en la organización de la visita y terminaron por marginarlo de las decisiones. Por eso, Masferrer considera que el polémico cardenal “tiene los días contados al frente del arzobispado”.

La visita del Papa Francisco destapó las encarnizadas pugnas internas de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), cuya directiva se valió del cardenal Alberto Suárez Inda, arzobispo de Morelia y protegido del Papa, para golpear mediáticamente al arzobispo de México, el cardenal Norberto Rivera Carrera, debido a que éste –en un desaforado protagonismo– empezaba a manejar la visita con fines políticos y para provecho propio.

A pesar de ser el titular de la arquidiócesis más importante del país y uno de los anfitriones de Bergoglio, la CEM también relegó de la coordinación de la visita papal al cardenal Rivera Carrera, quien en desquite se negó a aportar su cuota de miles de voluntarios para vigilar las vallas dispuestas al paso del pontífice.

El analista Elio Masferrer Kan, quien ha seguido muy de cerca todos los pormenores de la visita, comenta: “La visita solo aceleró el descrédito de Rivera Carrera, a quien ya desde antes se le viene pronosticando poco tiempo al frente de la arquidiócesis, principalmente por sus fuertes nexos con la clase política y empresarial, los jugosos negocios que realiza con el culto guadalupano y la protección que le dio a Marcial Maciel, acciones totalmente opuestas a la línea pastoral del actual Papa”.

En octubre pasado, poco antes de que se confirmara la visita del Papa y los lugares que visitaría, Rivera Carrera prestó sus buenos oficios para que Andrés Manuel López Obrador, presidente nacional de Morena, y Miguel Ángel Mancera, jefe del gobierno capitalino, tuvieran sendos acercamientos con el pontífice y los aprovecharan para apuntalar su respectivas carreras a la Presidencia de la República.

Mientras tanto, el episcopado mexicano, molesto, tomaba nota de estas maniobras políticas del cardenal para impulsar a Los Pinos a sus amigos, valiéndose de la figura papal.

El diario El País presenta una versión ampliada de esta entrevista al experto Elio Masferrer, quien detalla la incómoda relación de Rivera con la Iglesia encabezada por Francisco, para más información.
(http://rubenluengas.com/norberto-rivera-el-cardenal-incomodo-de-la-visita-papal/)
Sofía Castro se tatuó una gaviota en honor a Angélica Rivera
El primer tatuaje que se realiza Sofía Castro es una gaviota en honor a su mamá Angélica Rivera.
La actriz Sofía Castro declaró al diario Reforma que se tatuó la imagen de una gaviota en su muñeca izquierda en honor a su mamá, Angélica Rivera, quien dio vida a este memorable personaje en la telenovela "Destilando Amor".
El periódico Reforma compartió la noticia sobre el primer tatuaje de la hijastra del presidente Enrique Peña Nieto, el cual tiene forma de gaviota.
La joven de 19 años, con la autorización de sus padres, tiene grabada la imagen del ave, ya que le recuerda el personaje que interpretó su mamá en la telenovela “Destinando Amor”, que se transmitió en 2007.
"Es mi mamá, y la verdad le dio mucha emoción porque es ella, es una gaviota. La gaviota vuela y a mí me gusta volar y ser libre, pero su significado es mi mamá", declaró Sofía.
"Mi mamá es todo, es mi mejor amiga. Me apoya en todo, cuando me peleo con mis amigas, cuando trabajo, cuando me estreso (...) ¿Qué te puedo decir? Mi mamá es la mejor mamá del mundo, la admiro mucho, su trabajo, ¡y aparte me parezco a ella!", expresó la hija del Güero Castro
Un policía dejó ir a normalistas de Ayotzinapa: narra protegido de la PGR

Al menos cuatro estudiantes de la normal rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, sobrevivientes del ataque en Iguala del 26 de septiembre de 2014, colaboran con la Procuraduría General de la República (PGR) en calidad de testigos protegidos.

La versión pública del Expediente Ayotzinapa, revisada por 24 HORAS, revela que uno de los normalistas colabora bajo la clave de identidad protegida ANCA, como parte de la carpeta de investigación PGR/SEIDO/UEIDMS/849/2014, abierta por la desaparición de 43 normalistas.

Una de las hipótesis señala que los estudiantes, quienes viajaban en cuatro autobuses, fueron atacados por policías de Iguala y después entregados a sicarios del cártel Guerreros Unidos, quienes los incineraron en el basurero de Cocula y arrojaron sus restos al río San Juan.

Sobre lo sucedido la noche del 26 de septiembre y madrugada del 27, el testigo protegido ANCA manifiesta que horas antes del ataque Bernardo Flores, líder de los estudiantes y apodado el Cochiloco, les pidió a él y otros compañeros que los acompañaran por unos camiones.

“En una asamblea de la Federación de Estudiantes Campesinos de México se acordó que la normal iba ser sede de la marcha del 2 de octubre en la Ciudad de México”, es decir, que estudiantes de otras partes de la República llegarían a la normal Isidro Burgos, en Guerrero, para partir en caravana a la capital del país. El testigo protegido continúa su relato: “Alrededor de 90 o cien alumnos de primer año abordaron los autobuses Estrella de Oro”.

Los dos autobuses Estrella de Oro, dijo el estudiante, “tenían como destino el Rancho la Cura y el otro la caseta que se ubica en el municipio de Iguala”. En esos puntos alrededor de 100 normalistas pretendían apoderarse de más autobuses para utilizarlos en la caravana que viajaría a la Ciudad de México.

El autobuses donde viajaba el testigo ANCA se dirigió a la caseta de Iguala, en ese punto estuvieron estacionados por un lapso de 40 minutos, “en ese lapso me percaté que se encontraba la Policía Federal bajando a los pasarejos y regresando a los autobuses de la línea Estrella de Oro y Costaline no permitiéndoles el cruce por la caseta, por tal motivo la gente se bajaba y cruzaba la caseta caminando”.

Alerta

De acuerdo con la narración del estudiante, que ahora colabora con la PGR, el normalista que lidereaba el grupo y apodado el Cochiloco recibió una llamada de otros de sus compañeros, quienes se encontraban en la Central de Autobuses de Iguala.

“Que junto con otros alumnos se encontraban en la central a bordo de un autobuses Costaline y que no los dejaban bajar”. Ante ello, el Cochiloco llamó a los normalistas que se encontraban en Rancho la Cura y les ordenó que también se dirigieran a la Central de Autobuses para apoyar a sus compañeros.

El relato del testigo clave ANCA en cuanto a la sucedido en la Central de Autobuses está borrado de los expedientes desclasificados, la narración se retoma cuando los normalistas ya van de salida pero ahora en cinco autobuses: dos Costaline, dos Estrella de Oro y uno Estrella Roja.

“Salimos de la Central sobre la calle Juan N Álvarez, a excepción del autobús Estrella Roja, el cual, salió por la calle Ignacio Manuel Altamirano sobre la avenida Periférico Sur”.

Los cuatro autobuses tomaron en caravana la calle Juan N Álvarez: al frente un Estrella de Oro, los Costaline en medio, y otro Estrella de Oro en la retaguardia; sin embargo, el chofer del primer autobús se desvió del camino por una calle desconocida.

Ataque

Tres autobuses siguieron en caravana pero sólo avanzaron unos metros, “se nos atravesó una patrulla de la Policía Municipal de doble cabina con batea, iban abordo cuatro policías, portaban uniformes y armas largas, cortaron cartucho como amenaza para dispararnos, fue entonces que un compañero normalista tiró una piedra sobre el parabrisas de la patrulla”.

Ante el ataque con piedras de los normalistas, la patrulla se retiró, y los tres autobuses siguieron su camino hasta un cruce de la carretera Iguala-Teloloapan, donde “se nos atravesó otra patrulla, bloqueaba el paso, un compañero se subió para quitarle el freno; en ese momento los policías municipales dispararon sus armas y le dieron en la cabeza a un compañero”.

Y continúa: “en ese momento El Güero, los Pelones y yo nos acalambramos, es decir, nos dio miedo”. Después de ahí todo fue un caos, según el relato del testigo protegido ANCA, ante los disparos, los normalistas descendieron de los autobuses, algunos corrieron, otros se resguardaron debajo.

ANCA revela que en el tercer autobús, donde viajaba el líder de los estudiantes conocido como El Cochiloco, se concentró el ataque de los policías, “intentamos bajar a los compañeros, ante ello, los policías municipales nos dispararon; después, la policía los bajó de ese autobús y les dijo que se tiraran al suelo boca abajo”.

“Nosotros gritabamos a los policías que dejaran de disparar, que nosotros éramos estudiantes, no teniamos armas”. A las 23:00 horas llegaron otras camionetas con hombres encapuchado mezcaldos con más policías, “me percaté que a los compañeros que los policías bajaron del autobús Estrella de Oro los estaban subiendo a las patrullas y recogían del suelo los casquillos”.

Los dejan ir

Minutos después, “un policía municipal se nos acercó y nos dijo que agarraramos el autobús y nos fuéramos”. Por miedo ante otro ataque, los normalistas a los que deliberadamente los policías dejaron ir, se dispersaron a pie y por rumbos distintos.

La mayoría de estudiantes fueron ayudados por normalistas del Centro Regional de Educación, los llevaron a sus casas donde se refugiaron hasta el amanecer; después, “comenzaron a sacar a los compañeros de cinco en cinco a bordo de un vehículo de color blanco.

Ya en la mañana, indicó ANCA, él y otros normalistas salieron a buscar sus compañeros desaparecidos del autobús Estrella Blanca, en el camino, se toparon con otros estudiantes de los que iban a bordo del Estrella Roja, “nos dijeron que tuvieron una noche diícil porque los policías federales los bajaron del autobús y los municipales los anduvieron persiguiendo toda la noche”.
Vivos los queremos
22 DE SEPTIEMBRE DE 2015 
ANÁLISIS

Enrique Peña Nieto prepara un deleznable circo mediático a propósito de su encuentro este jueves, 24 de septiembre, con los padres de familia de los 43 estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural “Isidro Burgos” de Ayotzinapa. Para el régimen, esta reunión constituye una oportunidad de oro para apaciguar la indignación social dos días antes de la gran movilización nacional e internacional este 26 de septiembre en el aniversario del crimen de Estado.
Les saldrá el tiro por la culata a Peña Nieto y a Televisa. Los padres de familia y los estudiantes de Ayotzinapa han sido claros desde el principio con respecto a su absoluta desconfianza en el presidente y su gabinete. El propósito de los dignos luchadores sociales de Guerrero no es extraer más promesas vacías del gobierno federal, sino llamarlo a cuentas por su responsabilidad directa en el crimen cometido en contra de sus hijos. “A la reunión con el presidente vamos con todo, le vamos a restregar en su cara todas las mentiras… desde el principio nos prometió varios puntos… nunca ha hecho nada”, sostuvo el padre de familia Clemente Rodríguez en entrevista con Carmen Aristegui en CNN.
El señor Rodríguez tiene razón. El actual gobierno federal pasará a la historia como una de las administraciones más mentirosas y cínicas en México. Desde el primer día, Peña Nieto ha engañado a los padres de familia sobre lo que ocurrió aquel 26 de septiembre y al pueblo mexicano en su conjunto con respecto a las investigaciones del caso. Tal y como ha sido revelado tanto por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) como por Proceso, la principal actividad del gobierno federal ha sido la fabricación de supuestos culpables, así como el encubrimiento de la responsabilidad directa de las fuerzas federales en el crimen cometido aquella noche.
El 6 de diciembre de 2014, Felipe de la Cruz, vocero de los padres de familia de Ayotzinapa, rompió toda relación del movimiento con el gobierno federal: “A partir de hoy desconocemos al gobierno de Enrique Peña Nieto por asesino… Si no hay Navidad para nosotros, tampoco para el gobierno. Sabemos que la caída de Alexander servirá para que florezca la Revolución”. De la Cruz pronunció aquellas palabras históricas en el Monumento a la Revolución en un acto conmemorativo del centenario de la entrada victoriosa de Emiliano Zapata y Pancho Villa a la Ciudad de México en pleno auge de la Revolución Mexicana. Ese mismo día, Jesús Murillo Karam había dado a conocer que los laboratorios de la Universidad de Innsbruck en Austria habían identificado el DNA del normalista Alexander Mora Venancio en uno de los fragmentos de hueso recogidos por las fuerzas militares en el Río San Juan.
Al gobierno federal le urge dar por muertos a todos los estudiantes desaparecidos y acabar con el liderazgo político de la gran familia de Ayotzinapa. Apenas el miércoles 16, la procuradora general de la República, Arely Gómez, anunció con bombo y platillo que los mismos laboratorios de Innsbruck habían identificado los restos de otro normalista: Jhosivani Guerrero de la Cruz. Gómez también anunció que invitaría tanto a los peritos argentinos como a los expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a colaborar directamente con la PGR en el análisis de los otros restos.
Los argentinos y los integrantes del GIEI difícilmente aceptarán hacerle el juego al gobierno federal. Las únicas personas presentes a la hora de recoger los restos en cuestión fueron los miembros de las fuerzas militares ahora directamente implicados en el crimen. En lugar de colaborar con un gobierno asesino en sus labores de encubrimiento, los expertos independientes tendrían que aliarse plenamente con la sociedad en su exigencia de justicia irrestricta tanto para el caso de Ayotzinapa como para todas las desapariciones forzadas del país.
En su desesperación por frenar una nueva ola de protesta social, Peña Nieto no escatimará esfuerzos el próximo jueves 24 por prometer bajar el cielo y las estrellas a los padres de familia. Recordemos, sin embargo, cómo el gobierno mintió abiertamente a los maestros democráticos el pasado 29 de mayo. Con el fin de engañar a los profesores y apaciguar la resistencia popular, una semana antes de las elecciones del 7 de junio el gobierno federal anunció la “suspensión” de la reforma educativa. Pero una vez pasada la tormenta, Peña Nieto inmediatamente reactivó la reforma. Y ahora su nuevo secretario de Educación, Aurelio Nuño, se apresta a despedir a miles de maestros quienes con toda razón rechazan la aplicación de las nuevas evaluaciones punitivas y neoliberales.
Ya es demasiado tarde para más promesas vacías. Después de tantas mentiras, sería ingenuo y profundamente destructivo tener confianza en quien hoy ostenta la banda presidencial. Lo único que podría satisfacer la enorme sed de justicia del pueblo mexicano sería la presentación con vida de los 43 normalistas, el enjuiciamiento de todos y cada uno de los responsables tanto del crimen como de su encubrimiento, así como la celebración de una verdadera transición política hacia un gobierno popular que defienda los intereses de la sociedad y acabe con los privilegios de los oligarcas y los corruptos.
No solamente se encuentran desaparecidos los 43 estudiantes, sino también la esperanza de todo un pueblo. Apostemos todos a la construcción de un nuevo régimen político a la altura de la gran historia mexicana, repleta de valientes luchas y conquistas sociales.
La violencia marca las protestas rumbo al primer aniversario de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa

La violencia ha marcado por segundo día las protestas rumbo al primer aniversario de la desaparición de los 43 normalistas en Iguala, Guerrero. La mañana del martes un grupo de estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa prendió fuego a un tráiler y se dirigió a Chilpancingo, la capital del Estado, para manifestarse por el caso que ha marcado a México. Sobre la carretera que conecta el municipio de Tixtla con la ciudad, medio centenar de policías estatales impidió el paso a los 12 autobuses que usaban los estudiantes para transportarse. Esto desató una batalla de una hora que terminó con cuatro policías secuestrados, que fueron liberados poco después.

Pedro Almazán, el secretario de Seguridad Pública de Guerrero, pidió a los estudiantes que permitieran a la policía registrar los vehículos. Los jóvenes rechazaron la demanda. La tensión aumentó. Los policías comenzaron a lanzar gases lacrimógenos, que fueron respondidos con cócteles Molotov y pedradas. Uno de los jóvenes aseguró al diario Reforma que los antidisturbios golpearon a la madre de uno de los 43 desaparecidos, lo que llevó a los normalistas a retener a cuatro policías, dos de ellas mujeres.

Los jóvenes se replegaron. Iniciaron su regreso a la normal de Ayotzinapa con los cuatro agentes. Cuando llegaron a Tixtla, la sede de la escuela, los entregaron a brigadistas de protección civil. Una ambulancia los llevó a un hospital de Chilpancingo para ser tratados por los golpes.

El lunes, cientos de estudiantes destruyeron la sede de la Fiscalía para protestar por los escasos resultados a casi un año de la desaparición de los 43, la trágica noche del 26 de septiembre. Al menos 100 normalistas rompieron cristales, ordenadores, copiadoras y voltearon los archiveros a lo largo del edificio. No encontraron resistencia porque el asalto coincidió con un paro de labores de 10.000 burócratas en todo el Estado.

Mañana jueves a la una de la tarde, el presidente Enrique Peña Nieto recibirá en la residencia oficial de Los Pinos a los padres de los desaparecidos de Ayotzinapa. El domingo, los estudiantes han convocado a una masiva manifestación en Iguala, el epicentro de la tragedia y donde Ejército mexicano tiene su 27 batallón. Los pobladores de esta ciudad temen que la violencia vuelva a marcar la jornada destinada a hacer memoria.

Otorgan reconocimiento a padres de Ayotzinapa y Aristegui

Un grupo de padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa y la periodista Carmen Aristegui recibieron la medalla Emilio Krieger de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD).

 En un evento en el antiguo templo de Corpus Christi, los litigantes resaltaron la lucha de los tutores por exigir el regreso con vida de los estudiantes, así como su empeño por acceder a la justicia y la verdad de los hechos ocurridos el 26 de septiembre en Iguala, Guerrero.

 En su participación, Blanca Luz Nava Vélez, mamá del desaparecido Jorge Álvarez Nava, calificó la desaparición forzada de su hijo como un crimen de Estado que no quiere reconocer el Gobierno federal.
Brutal revés para el ‘perro guardián’ de Peña Nieto
Por Jenaro Villamil- (Proceso)

Jesús Murillo Karam justificó las acciones y las omisiones del gobierno de Enrique Peña Nieto desde la toma de posesión de éste, en 2012; le dio carpetazo al estallido de la torre de Pemex en 2013 y quiso hacer lo mismo con la tragedia de Iguala, el año pasado, con una “verdad histórica” que ocultaba más de lo que revelaba. Bastó que un grupo de especialistas independientes analizaran el caso para que se cayera esa versión, fabricada para justificar la indolencia federal y deslindar del crimen al Ejército y a los policías federales.

MÉXICO, D.F. (Proceso).- La tarde del 31 de enero de 2013 una detonación cimbró las estructuras de la Torre B2 del complejo de edificios de Pemex. Sobre la avenida Marina Nacional, en la Ciudad de México, se expandieron el pánico, el humo y las inmediatas especulaciones. Fue una detonación similar a un sismo que derrumbó la estructura diseñada por el arquitecto Pedro Moctezuma Díaz Infante y dejó a decenas de personas atrapadas en los escombros.

El gobierno de Enrique Peña Nieto apenas cumplía dos meses. Las versiones sobre un atentado proliferaron dentro y fuera de la emblemática paraestatal. La administración federal necesitaba darle un “carpetazo” al episodio, que dejó un saldo oficial de 37 muertos, y para eso utilizó al político de gesto duro, implacable y eficaz en estas tareas: el titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Jesús Murillo Karam.

Cinco días después del accidente, el 4 de febrero, Murillo Karam lanzó su primera y polémica “verdad histórica” en medio de la suspicacia social: la explosión fue causada “por gas acumulable”.

Cuando los reporteros le preguntaron en conferencia de prensa por un maletín encontrado en los escombros, el exgobernador de Hidalgo soltó lo que pretendía ser un chiste: “Abren la maleta y se encuentran lo más peligroso para un hombre: cosméticos de mujer… y es lo más peligroso que traía esa maleta”.

Ese chiste posicionó a Murillo Karam como uno de los funcionarios del gobierno de Peña Nieto más repudiados en las redes sociales. En menos de cuatro horas, a las 10:20 de la noche, había más de 10 mil comentarios negativos hacia su declaración en Twitter, según el sitio especializado Topsy.

Aún no había pronunciado el famoso #YaMeCansé. Ésta la dijo al final de la conferencia de prensa del 7 de noviembre de 2014, cuando en el mismo puesto de procurador fue perfilando su “verdad histórica” sobre el ataque a los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos desde el 27 de septiembre en Iguala.

#YaMeCansé se convirtió en el hashtag más replicado hasta ahora en las redes sociales en México. Entre el 7 y el 20 de noviembre, fue mencionado en más de 10 millones de mensajes de Twitter y más de 15 millones en Facebook.

Esas tres palabras se convirtieron en el síntoma de hartazgo, irritación social e incredulidad ante el relato de una especie de holocausto a la mexicana ocurrido en el basurero de Cocula. Como en el caso de la Torre de Pemex, Murillo Karam pretendió darle “carpetazo” a una investigación y a la discusión sobre el paradero de los 43 normalistas.

Televisa y medios afines, en campaña contra el informe de Ayotzinapa
(Proceso.com.mx).- Encabezados por los noticiarios de Televisa y por grupos como Milenio, los medios oficialistas han tenido dos distintas reacciones frente al Informe Ayotzinapa, elaborado por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI): por un lado, buscan destacar las “coincidencias” entre la versión gubernamental y la de los especialistas de la CIDH y, por otro, la descalificación absoluta frente a la tesis de que no existe evidencia de que los 43 normalistas de Ayotzinapa fueron incinerados en el basurero de Cocula, Guerrero.

Durante dos días consecutivos, El Noticiero de Canal 2, de Televisa, ha difundido imágenes inéditas de la llegada de los normalistas a la estación de autobuses de Iguala y de los ataques que sufrieron el 26 y 27 de septiembre de 2014, pero excluyendo la información sobre la participación de elementos militares, de la Policía Federal y de la policía estatal, tal como se detalla en el informe.
Por su parte, Milenio y varios columnistas han descalificado las cuatro hipótesis sobre el paradero de los 43 normalistas y, en especial, al peritaje de incendios de José Torero, doctor de la Universidad de Berkeley, quien determinó por las pruebas, evidencias y por la inspección en el basurero de Cocula que los jóvenes estudiantes no pudieron haber sido incinerados allí, tal como relató la “verdad histórica” del exprocurador Jesús Murillo Karam.
Citando analistas y “fuentes” de la PGR, algunos medios han inventado una “quinta hipótesis”, distinta a las que se expresan en el Informe Ayotzinapa del GIEI: que una parte de los 43 normalistas fue incinerada en Cocula y otra en un lugar diferente.
Dos de los cuatro expertos del GIEI, Carlos Martín Berinstain y Francisco Cox Vial, rechazan tajantemente lo que ellos llaman “la quinta versión” que ha surgido en los medios cercanos al gobierno federal. Ni en el expediente de 115 tomos del caso, ni a través de los testimonios que ellos recabaron se menciona la posibilidad de que sólo “algunos” hayan sido incinerados en Cocula.
“El evento de la incineración de los 43 normalistas no ocurrió en Cocula”, sentenció ante los senadores Francisco Cox, y Carlos Martín Berinstain. Abundaron: “tampoco sabemos, hasta ahora, qué sucedió exactamente con sus ellos”.
Lo que sí se sabe es que el ataque contra los normalistas de Ayotzinapa fue “masivo, indiscriminado y fuera de toda proporción” en Iguala, Guerrero; que hubo una coordinación de los cuerpos policiacos y militares en este ataque y que se minimizaron algunos testimonios y evidencias importantes como las que señalaban al “quinto autobús”, destacaron los especialistas en sus encuentros con legisladores, periodistas e integrantes de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
Las Cuatro Versiones del Destino de los Normalistas
En las páginas 127-144 del Informe Ayotzinapa los expertos del GIEI sintetizan las cuatro versiones distintas sobre el destino de los 43 normalistas.
En primer lugar, destacan que “las declaraciones de los acusados no son lineales ni congruentes” sobre la versión oficial de que los normalistas fueron entregados a un grupo de Guerreros Unidos, quienes habrían asesinado y quemado los cuerpos de los 43 jóvenes, tal como lo afirmó la PGR en su versión pública de noviembre de 2014 y enero de 2015.
Existen cuatro versiones de lo ocurrido, de acuerdo con las declaraciones de los acusados: 1) que los estudiantes fueron llevados a Pueblo Viejo; 2) que fueron llevados a una casa de seguridad en Las Lomas, de Iguala; 3) el basurero de Cocula; y 4) no hace referencia exactamente al sitio donde los llevaron sino al motivo que los condujo hacia Iguala.
1.-Pueblo Viejo. La versión de la colonia Pueblo Viejo es sostenida por un sicario que habría participado en los hechos y dos presuntos criminales a quienes se las contaron de segunda mano. Hay contradicción entre esas versiones, ya que uno dice haberlos matado el mismo 27 de septiembre en la madrugada, mientras otro afirma que fueron secuestrados el 29 de septiembre.
2.-Casa de Seguridad de las Lomas.-Esta versión fue contada por Martín Alejandro Macedo Barrera, el 4 de octubre de 2014. Según este presunto implicado, Guerreros Unidos se enteró de la entrada de los estudiantes a Iguala y “aseguraron a 17 estudiantes sin indicar dónde”, a quienes trasladaron a una casa de seguridad de las Lomas donde les habrían dado muerte. El responsable de ese operativo fue “El Choky”, quien habría ordenado matarlos con el tiro de gracia en la cabeza y a otros a golpes. A 7 de ellos “los quemaron por instrucciones del Choky”.
3.-Basurero de Cocula.-Esta versión constituye la “verdad histórica” de la PGR de Jesús Murillo Karam, a partir de las declaraciones de cinco procesados. En estas cinco versiones hay algunas contradicciones porque algunos de los integrantes de Guerreros Unidos señalan que fueron llevados a una casa de seguridad ubicada en el Barrio de la Barranca de la Plata y otros a una casa de seguridad en Loma Coyote.
“Todas estas cuatro versiones muestran contradicciones sobre las supuestas respuestas dadas por algunos normalistas en el contexto de amenaza vital y tortura, y se focalizan sobre quién los envió y por qué”, afirman los expertos del GIEI en el informe.
De los cinco, tres declaran el momento en que habrían sido asesinados los estudiantes. Hay contradicciones y no coinciden sobre la forma de darles muerte, ni el lugar donde les habrían quitado la vida.
El GIEI hizo una inspección al basurero de Cocula en junio de 2015 y anotó que “el basurero se encuentra aproximadamente 45 a 50 minutos de cualquier casa de Cocula. Desde el punto de vista del ocultamiento de un hecho así, resulta contrario a la lógica de encubrimiento de un delito que se acerque a un poblado la evidencia, en lugar de alejarla de donde pueda ser descubierta”.
4.-Cuarta versión.-Se basa en las declaraciones de Sidronio Casarrubias “El Chino”, y de José Javier Brito Catalán, quienes afirman en el expediente que los estudiantes acudieron a Iguala a “matar a los hermanos Benítez Palacios”, dueños del auto lavado “Los Peques”, pero todo lo relatado difiere de las constancias procesales, ya que los hechos ocurrieron a varias cuadras del auto lavado, los estudiantes no llevaban armas y “no hay ninguna constancia, en ninguna de las fuentes y testigos, que hubieran tirado cuerpos en la estación”.
En esta cuarta versión, unos 17 de los 43 habrían “ido al agua o sea que ya los quemaron, que las cenizas las botaron agua yo me imagino que es el río Cocula”, afirmó Sidronio Casarrubias.
El GIEI mantiene estas cuatro versiones, pero subraya que ninguna es coherente con los otros testimonios. Sobre todo, desestiman la versión de que un grupo de 17 de los 43 estudiantes habrían sido asesinados y otros golpeados, pero dejados vivos, y otra versión que señala que un grupo de 15 estudiantes ya habrían llegado muertos al basurero de Cocula.
Uno de los normalistas desparecidos de Ayotzinapa era militar, revela Sedena
Uno de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa está dado de alta como soldado en activo, pero su identidad fue catalogada como “confidencial”, reveló la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

“Proporcionar la información representa un riesgo real para la seguridad de la familia del militar desaparecido, ya que podrían ser identificados con facilidad, dando como resultado posibles atentados en su contra”, informó la Sedena a esta agencia de noticias del semanario Proceso.
A mediados de abril, el reportero realizó una solicitud de información a dicha dependencia federal –folio 77315– en la que preguntó si entre los normalistas desaparecidos se encontraban soldados en activo.
Ello debido a una línea de investigación seguida sobre el nivel de infiltración del gobierno en la esfera de la normal rural “Raúl Isidro Burgos”, considerada por autoridades y políticos como “semillero de guerrilleros”.
La semana pasada, la Sedena emitió una respuesta oficial donde hace la siguiente revelación:
“Se hace de su conocimiento que se localizó a una persona que corresponde al nombre de uno de los 42 estudiantes desaparecidos de la escuela rural Isidro Burgos que refiere en su solicitud; sin embargo, el nombre se encuentra clasificado como confidencial por tratarse de datos personales”.
Lo anterior se indica en el oficio 2433, firmado por el subjefe administrativo y logística del Estado Mayor de la Sedena, General David Córdova Campos.
La resolución denominada “confidencial”, justifica la reserva del nombre del militar en activo que era estudiante en la Normal de Ayotzinapa y forma parte del grupo de 43 jóvenes desaparecidos durante la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre en Iguala.
Ello debido a que el proporcionar el nombre del soldado, “potenciaría considerablemente una amenaza en agravio de la vida, seguridad y salud de su familia”, señala la resolución de la Sedena.
Luego, agrega: “Ya que la información podría ser utilizada por grupos desafectos a las fuerzas armadas, incluyendo la delincuencia organizada, poniendo en peligro la vida, la seguridad y salud de la familia del militar desaparecido”.
Este hecho aporta una nueva línea en el caso Ayotzinapa; incluso, ni siquiera había sido abordada por el gobierno federal para explicar la causa por la que autoridades coludidas con la delincuencia actuaron en contra de los 43 normalistas desaparecidos, entre ellos un soldado en activo.
Tenemos que movilizarnos por encima de los partidos políticos: Elena Poniatowska

Elena Poniatowska pidió este martes 31 de marzo, en París, rebasar a los partidos.
En una ponencia en la Casa de América Latina en la capital francesa, la escritora mexicana  hizo un llamado a los mexicanos a movilizarse por México y olvidar a partidos políticos.

“Es el momento de que los mexicanos tomemos nuestra vida en mano y tenemos que hacerlo por encima de los partidos políticos”, dijo Elena Poniatowska.

La escritora suscitó una ovación del numeroso público que acudió este lunes al recinto a escucharla cuando se apartó del tema de la conferencia, su vida y su obra, y abordó el caso de Ayotzinapa.
“Quisiera hablarles de Ayotzinapa (…) y decir uno a uno los nombres de los 43 estudiantes“, dijo y generó un grito de aprobación.

La escritora terminó contando junto con todos los asistentes del 1 a 43, antes de llevarse la última ovación.

La multitud, en su mayoría residentes mexicanos en París, abarrotó la sala de conferencias de la Casa de América Latina, donde la autora de La noche de Tlatelolco se prestó al juego de la entrevista con el profesor Jean-Paul Duviols, especialista francés de estudios latinoamericanos.

Poniatowska comentó uno a uno los libros que ha escrito a lo largo de su vida conforme se mostraban en una pantalla a su lado.

Padres de los 43 piden ayuda a líder de cartel para encontrar a sus hijos
 Padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa pidieron ayuda al delincuente afincado en Morelos, Santiago Mazari Hernández El Carrete, para localizar a sus hijos, a seis meses de ocurrida la tragedia de Iguala y ante la falta de credibilidad en la versión del gobierno federal.
Incluso, dijeron estar dispuestos a reunirse con este personaje señalado por las autoridades federales como responsable de la violencia que se registra en el vecino estado, ante la disputa que mantiene con miembros del grupo delictivo Guerreros Unidos.
De esta forma, los familiares de las víctimas respondieron al mensaje plasmado en mantas que fueron colocadas desde el miércoles 18 de febrero en diferentes municipios de Morelos, en las cuales El Carrete se deslindó de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y responsabilizó de esta barbarie a su adversario, Federico Figueroa, hermano del cantautor Joan Sebastian, presunto líder de Guerreros Unidos.
En ese entonces, Mazari Hernández advirtió que el gobierno pretende matarlo para que no se conozca la verdad del caso y propuso hablar con los padres “para quitarles la venda de los ojos, que conozcan la verdad realmente que el gobierno es culpable de todas las injusticias del estado de Guerrero y Morelos”, indica una nota publicada por Apro.
A más de un mes del mensaje de El Carrete, esta tarde un grupo de padres de los normalistas desaparecidos acompañados por estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, arribaron a bordo de dos autobuses al crucero que conecta Iguala con la cabecera municipal de Huitzuco.
En el lugar conocido como Rancho del Cura, ubicado sobre la carretera México-Acapulco, a tres kilómetros de la ciudad de Iguala, familiares y estudiantes repartieron información impresa entre los automovilistas para seguir exigiendo la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos.
Enseguida, el grupo de padres colocó dos amplias hojas en un establecimiento comercial con el siguiente mensaje:
“Señor Santiago Mazari Hernández, nosotros los padres de familia leímos el mensaje en la manta. Le pedimos de favor ayúdenos a dar con el paradero de nuestros hijos porque este mal gobierno no ha sido serio con nosotros, al contrario nos ha lastimado con sus mentiras. Nosotros somos gente pobre y han pisoteado nuestra dignidad”.
Luego, agregan: “Los padres de los 43 alumnos desaparecidos siempre le exigiremos al gobierno que nos entregue vivos a nuestros hijos porque ellos se los llevaron y ellos saben dónde están”.
Los padres rematan enviando un mensaje directo a El Carrete:
“Háganos saber de alguna manera cómo puede ayudarnos. Estamos dispuestos a encontrarnos con usted si así lo desea. Gracias por su comprensión y esperamos le llegue este mensaje. Atentamente. Padres de familia de los 43 alumnos desaparecidos de la normal de Ayotzinapa” y concluyen dejando el número telefónico 7541031991.
La acción desesperada de los padres que pidieron ayuda al narco para encontrar a sus hijos, duró aproximadamente 20 minutos. Enseguida abordaron los autobuses y regresaron por la misma carretera rumbo a la Normal de Ayotzinapa.
El 18 de febrero, Apro dio a conocer el mensaje íntegro de las mantas dejadas en cinco municipios de Morelos.
Una de las lonas blancas impresas con letras negras y rojas fue localizada en la carretera Alpuyeca-Jojutla, en las inmediaciones de la colonia 10 de Abril del municipio de Zacatepec. Tenía el siguiente mensaje:
“Dejense de cosas de lo que dijo el periodista, Normalistas no se crean del gobierno no se dejen engañar en primer lugar El Carre no es rojo y tampoco conoce al maestro que le pagaron para que mandará a los estudiantes es una mentira que iba gente de Los Rojos” (sic).
Posteriormente envía un mensaje a los padres de los normalistas desaparecidos:
“Estoy dispuesto hablar con cada uno de los padres afectados de los estudiantes para quitarles la venda de los ojos que conozcan la verdad realmente que el gobierno es culpable de todas las injusticias del estado de Guerrero y Morelos yo ando peleando por la misma causa defendiendo mi estado apoyando a gente que anda acabando con esas lacras e injusticia (sic).
“Al contrario yo les pido su apoyo para que acabemos con esto que esta pasando a los familiares y al gobierno de México. Y si quieren saber realmente de sus familiares que le pregunten a Federico Figueroa que es líder asesor de los que ponen al frente de algunos líderes y títeres para manejar su política a su antojo”, refiere el extenso mensaje.
Y concluye: “Yo me cuido por que me doy cuenta que el gobierno no trabaja conforme a derecho y si fuera justo yo públicamente yo Santiago Mazari Hernández les aclararía todas sus dudas pero como el gobierno de Graco todo está comprado por Federico Figueroa lo único que quieren es matarme para que así nunca aclaren sus dudas y todo caiga sobre mi pero yo les juró por la memoria de mi padre que no tengo nada que ver con los normalistas toda vía quisiera creer y confiar en el gobierno de mi país” (sic).
Padres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa no se rinden
Los familiares de los 43 estudiantes mexicanos desaparecidos siguen en pie de lucha al cumplirse este jueves seis meses del terrible crimen, con nuevas protestas en Ciudad de México para exigir que no se cierre la investigación.

Sin dar crédito a la conclusión oficial de que los estudiantes acabaron siendo masacrados por narcotraficantes, los padres exigen al gobierno que los encuentre con vida y claman para que el paso del tiempo no lleve a olvidar este crimen que conmocionó a México y la comunidad internacional.
"Estos seis meses para nosotros han sido de tortura, de dolor, de sufrimiento", dijo Melitón Ortega, tío de uno de los desaparecidos, en una manifestación frente al Instituto Nacional Electoral (INE), resguardado por un equipo de policías antimotines.
Además de convocar a una nueva marcha en la tarde por el centro capitalino, como las que han liderado cada mes desde la fatídica noche del 26 de septiembre, en esta ocasión los padres acudieron también al INE para solicitar formalmente la suspensión de las elecciones previstas para junio en el estado de Guerrero (sur), donde ocurrieron las desapariciones.
"Esto no es un movimiento político, es por la vida de nuestros 43 estudiantes", recalcó Ortega. "Como padres, no podemos permitir que en Guerrero y en este país hayan elecciones" hasta que se encuentre a los jóvenes.
Una comisión de los centenares de manifestantes -entre familiares, estudiantes y miembros de organizaciones civiles- entró en el INE para entregar una carta con los motivos por los que consideran que no debe haber comicios el 7 de junio, cuando se votarán autoridades regionales y locales en 16 de los 32 estados mexicanos.
Para los familiares, de celebrarse los comicios se perpetuarían las condiciones para que se repita un crimen brutal como el de los estudiantes, que puso en entredicho la imagen del México próspero que trata de impulsar el presidente Enrique Peña Nieto, cuya popularidad ha venido desde entonces a la baja.
Además de la aparición de los estudiantes, los manifestantes reclaman que antes de los comicios deben haber acciones y cambios contundentes para evitar que sean electos los llamados "narcopolíticos".
Como ejemplo recordaron la elección de José Luis Abarca, acusado de ordenar el ataque contra los estudiantes, como alcalde de la ciudad de Iguala (Guerrero) en 2012 a pesar de que había sido investigado por presuntos nexos con la delincuencia organizada y de que su esposa es hermana de poderosos narcotraficantes.
- "Muchas interrogantes" -
Los 43 estudiantes estudiaban magisterio en una escuela rural de Ayotzinapa (Guerrero), de marcada ideología socialista.
El 26 de septiembre fueron atacados por policías locales en la cercana localidad de Iguala, aparentemente por orden del alcalde, que temía que boicotearan un acto político de su esposa.
Desde entonces se perdió el rastro de los jóvenes.
Según la reconstrucción de la fiscalía, los estudiantes fueron entregados esa noche a narcotraficantes del cártel local Guerreros Unidos quienes los asesinaron, incineraron y arrojaron sus restos a un río, supuestamente por creer que entre los jóvenes habían infiltrados de un grupo rival.
Pero hasta el momento sólo uno de los estudiantes ha sido identificado por los expertos forenses de Austria que analizan los restos encontrados en la zona.
La falta de otras pruebas de ADN y el hecho de que la reconstrucción del crimen esté basada en las confesiones de los presuntos victimarios ha hecho que organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional pusieran en duda la versión oficial.
"Seis meses después de la desaparición forzada de los 43 estudiantes (...) expresamos nuestra preocupación frente a las muchas interrogantes que se mantienen sin respuesta", reiteró Amnistía Internacional este jueves en un comunicado.
Los expertos enviados recientemente a México por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) también han dicho que aún no tienen certeza de lo que sucedió con los jóvenes.
De su lado, la nueva fiscal general, Arely Gómez, nombrada a principios de marzo, ha defendido la investigación de su antecesor, Jesús Murillo Karam, en la que se detuvo a un centenar de presuntos responsables, incluidos Abarca y su esposa.
Con una agonía que les carcome desde hace medio año, las familias de los estudiantes pedirán a los mexicanos que sigan solidarizándose con ellos, lejos de la consigna gubernamental de que el país "supere" la tragedia.
Petición de la familia de Julio Cesar Mondragón Fontes a EPN, PGR, a mexicanos y al mundo
A la Comunidad Internacional

Al Gobierno Federal

A la Procuraduría General de la República

A los movimientos sociales

A las organizaciones de la sociedad civil

A la opinión pública


Nosotros, la familia de Julio César Mondragón Fontes, normalista de Ayotzinapa asesinado el 26 de septiembre del 2014, repudiamos la forma en que la Procuraduría General de la República ha manejado las investigaciones en torno al homicidio de nuestro familiar. La PGR detuvo el 26 de febrero del 2015 al policía municipal de Iguala Luis Francisco Martínez Díaz, a quien le atribuye la responsabilidad directa y absoluta de la tortura y homicidio de Julio César. Esta versión ha sido ya difundida por medios de comunicación, que han tomado los dichos de la PGR como ciertos e incontrovertibles, a pesar de desconocer el cauce legal que sigue el caso.

Para nosotros ha pasado una eternidad desde que nuestro querido Julio César fue asesinado. Hemos esperado, pacientemente, respuestas por parte de la PGR y de las autoridades correspondientes, pero esas respuestas nunca han llegado. Nos damos cuenta de inconsistencias, omisiones y una total ausencia de investigación científica imparcial. La autoridad federal, por ignorancia o mala intención, y la tardía intervención del Poder Ejecutivo, han entorpecido las investigaciones. Por tanto, los hacemos corresponsables por participación u omisión en el homicidio. Turbiedades e incongruencias a lo largo de cinco meses nos han demostrado que no se cumple el Estado de Derecho que tanto pregona el presidente de México, Enrique Peña Nieto.

Acusamos a la PGR de cortar todo contacto con nosotros, los principales afectados, relativo a los avances de la investigación sobre el asesinato de Julio César, y de preferir a medios masivos de comunicación para anunciar los resultados de sus pesquisas, contraviniendo el Punto de Acuerdo Número Dos, pactado directamente con el Ejecutivo federal mexicano el 29 de octubre del 2014.

La PGR, con toda intención, nos ha hecho a un lado y ha dado un sesgo político al caso de Julio César para conseguir que sea cerrado lo más pronto posible. El modelo de actuación elegido por las autoridades está plagado de inconsistencias y sólo se alcanza a vislumbrar una respuesta al vapor vertida a la opinión pública aprovechando, incluso, el cambio de Jesús Murillo Karam al frente de la PGR.

Nosotros, Marisa Mendoza, esposa de Julio César; Lenin Mondragón, hermano de Julio César; Cuitláhuac Mondragón, tío de Julio César y la familia y amigos que representamos, hacemos del conocimiento público que la investigación se encuentra de la siguiente manera:

1. Su expediente está incompleto.

2. En Guerrero sólo existen dos averiguaciones previas, una por homicidio calificado y otra por delincuencia organizada, que no corresponden a la naturaleza de los sucesos.

3. Estas dos averiguaciones previas, para colmo, no tienen investigación ni seguimiento jurídico ético, serio y científico por parte del Estado y los familiares no hemos recibido una respuesta fundamentada.

El Gobierno Federal insistió hace un mes en dar por resuelto el caso Ayotzinapa, ante lo que los familiares de los normalistas ejecutados y de los desaparecidos ofrecimos diez razones por las que no podía cerrarse, siendo una de ellas “Porque la PGR ni hoy ni en ninguna otra conferencia ha aclarado como explica en su teoría del caso el cruento homicidio de Julio César Mondragón, cuyo joven cuerpo desollado fue encontrado en las inmediaciones de donde ocurrieron los hechos.”

Luego de 5 meses sin prestar la menor atención al esclarecimiento de la tortura y ejecución de Julio César Mondragón Fontes, ahora la PGR pretende dar por resuelto el crimen con una acción sumaria, efectista y de impacto mediático y, por tanto, dejar sin sustento una de las “Razones por las que no se puede cerrar el caso Ayotzinapa”. Sin embargo, esta pretensión es débil por cuanto las técnicas de tortura que fueron utilizadas para despojar a Julio de su rostro son enseñadas, mecanizadas y planificadas. Hay un entrenamiento en ello. La agresión que padeció el normalista no es producto del impulso individual ni pudo haber sido realizada por una sola persona.

La familia de Julio César Mondragón Fontes, normalista de Ayotzinapa asesinado el 26 de septiembre del 2014, exigimos a la PGR; a la Presidencia de la República; al presidente de México, Enrique Peña Nieto y a las autoridades involucradas en la investigación del homicidio, lo siguiente:

1. Que la PGR respete los acuerdos del 29 de octubre del 2014 y nos informe, primero que a nadie, sobre los resultados de sus investigaciones. Reiteramos nuestra inconformidad por la divulgación de esta información sin haberla puesto antes a nuestra consideración así como que la investigación se realice por el delito de homicidio calificado, cuando se trata de un acto de tortura y ejecución extrajudicial.

2. Que la PGR retome el caso de nuestro querido Julio César, pero esta vez lo haga con la técnica y la ciencia que hasta la fecha no ha querido o no ha podido aplicar en este desarrollo. La detención de Luis Francisco Martínez Díaz, quien se desempeñaba como policía municipal de Iguala no resuelve el crimen cometido contra Julio César Mondragón. Es la investigación seria y profunda así como el enjuiciamiento y la aportación de pruebas en el proceso penal, lo que llevará al esclarecimiento de los hechos y del grado de responsabilidad y participación que esta persona tiene en ellos.

3. Que acepte las observaciones de relatores y juristas de la Organización de las Naciones Unidas, que en concreto señalan la falta de ética, improvisación y desinterés de la justicia mexicana para los asesinatos y desapariciones de Ayotzinapa.

4. Que la justicia aplicada observe los estándares de los tribunales internacionales vigentes.

5. Que el daño sufrido por nuestra familia sea puntualmente reparado.

6. Que en nuestras leyes mexicanas sean revisadas de manera exhaustiva, clara y amplia los conceptos de desaparición forzada, ejecución extrajudicial y torturas. Y que cuando un gobierno cometa una violación a los derechos humanos sea castigado.

Lanzamos un llamado para que todos pongamos la mayor de las voluntades para formar un verdadero Estado de Derecho Mexicano, como lo establece la Constitución Política Mexicana. Sólo de esta manera se logrará la Concordia Nacional y con ella el progreso de todos. Justicia para todos los mexicanos víctimas, para Julio César Mondragón y sus dos compañeros ejecutados; para los heridos y los afectados por la desaparición de los 43, de quienes exigimos su aparición con vida.

Por último, exigimos que otras personas no sufran lo que nuestro joven enfrentó, pues de seguir con el mismo modelo, la impunidad permanecerá para siempre.

Que nunca más suceda.

Atentamente:

Marisa Mendoza, esposa de Julio César Mondragón Fontes; Lenin Mondragón, hermano de Julio César Mondragón Fontes; Cuitláhuac Mondragón, tío de Julio César Mondragón Fontes y la familia y amigos que representamos.
"Nos faltan 43 y más": Chomsky se solidariza con los estudiantes de Ayotzinapa
Noam Chomsky, lingüista y filósofo de EE.UU., ha expresado su apoyo y solidaridad con las familias de los normalistas desaparecidos en México a través de una fotografía difundida en la Red.

El lingüista y filósofo estadounidense Noam Chomsky ha expresado su solidaridad con las familias de los estudiantes desaparecidos de Iguala a través de una foto subida a la Red.
En la imagen el filósofo porta en las manos una hoja que reza: "Mi solidaridad con las familias de los normalistas de Ayotzinapa y de los sacerdotes asesinados y desaparecidos en Guerrero. Nos faltan 43 y más…". 
Noam Chomsky es conocido como uno de los más importantes pensadores contemporáneos. Además, el intelectual estadounidense es un destacado activista político especialmente crítico con el sistema capitalista.