Chedraui Plaza Neza: maltrato al consumidor


El pasado martes veintitrés de junio, a las 18:30 horas aproximadamente, un ciudadano, al que llamaremos Jorge N, sufrió un acto de discriminación y vejación en la tienda Chedraui, de la sucursal Plaza Neza, ubicada en la 4ta. Avenida, en el estado de México.

Como muchos de los consumidores ya sabemos, no es extraño que en diversos establecimientos comerciales el personal de vigilancia nos persiga, como dando por hecho que quien ha entrado a su tienda es un ratero. Esto desde luego es incómodo, pues ser tratado como tal cuando se está indeciso o simplemente se están viendo los productos que se ofertan, es altamente ofensivo.

Pues bien, más allá de la “simple” persecución a Jorge N le sucedió algo peor que el mero acoso y que deriva en la comisión de discriminación: al entrar a la citada tienda, se percató de que lo seguían, se dirigió a la caja a pagar el producto que había adquirido, pero ya allí lo detuvieron cinco personas de la compañía Ranger Swap Seguridad Privada [contratada por Chedraui] que, por instrucciones de la monitorista vía radio, empezaron a catear y a revisar sin reparo alguno. Esto a sabiendas de la vergüenza a la que expusieron a Jorge N., tratándolo cual ratero ante toda la gente que pasaba y que estaba en el lugar. Incluso, narra Jorge, hubo un acomedido agente de seguridad que les pidió a los demás que mejor le revisaran en el baño, pero éstos se negaron, haciendo evidente la intención de someter al consumidor al escarnio público.

No habiendo encontrado nada los tipos de “seguridad” a Jorge, éste pidió hablar con el gerente de la tienda, quien demeritando lo acontecido y mientras tomaba tranquilamente agua le respondió: “Lo checaré”.

Por lo anterior, nos dimos a la tarea de buscar una entrevista con el gerente de la tienda, el Sr. Carlos Yáñez, quien no de forma amable nos citó el martes 29 de junio a las once de la mañana. Tras casi una hora de espera, por fin fuimos atendidos por el Sr. Yáñez, quien desde un inicio se mostró reticente.

Al preguntarle si el personal de seguridad tiene la debida capacitación, respondió que sí la tienen, ya que se les hace semestralmente pruebas de confianza. Por ello le pregunté que si también se les capacita en materia de trato al consumidor y respondió que sí, que se les da “mucha capacitación” en dicho rubro.

Cuando el Sr. Yáñez se percató de que mi compañero fotógrafo sacó la cámara, le prohibió de manera tajante y agresiva tomar fotografías, por lo que éste guardó el instrumento.

Las preguntas que siguieron denotaron toda una serie de contradicciones y una alta incidencia en prácticas discriminatorias. Cuando se indagó sobre las quejas que presentan los consumidores, dijo que quienes sí reportan muchas de ellas son los “malandros” que se dedican a robar ante el cateo que les practican las personas de seguridad, pero ante todo “hay que cuidar el negocio”. Lo que no entiendo es, si son malandros y si Jorge N lo fuera y hubiera evidencia, ¿no hubiera sido más pertinente remitirlo a las autoridades? Y si son malandros y así se constatara en las cámaras de seguridad, ¿les permitirían todavía quejarse por ser cateados y luego los dejarían ir?

Esto es más bien una muestra clara de que a quien consideran con aspecto de ratero es a quienes persiguen, y una vez que éstos se llegan a quejar, no son tomados sino como “farderos”, y siendo que no les pueden encontrar comisión de delito alguno, los dejan ir.

El Sr. Yáñez indicó que a quienes catean es a los “malandros” pues a los clientes no los pueden tocar. Entonces ¿esta tienda Chedraui juega al ladrón? Así pareciera si ya tiene ubicados a los ladrones, los catea y luego los suelta, para que éstos vuelvan a entrar y así sucesivamente. Del mismo modo ya tiene ubicados a los clientes que “cuidan mucho” y supongo que es a aquellos que no observa como dignos de revisarse o como personas “peligrosas”.

Cuando se le preguntó al Sr. Yáñez sobre si tuvo conocimiento sobre el caso de Jorge N., dijo que no, pero enseguida se contradijo diciendo que él tiene conocimiento de todos los casos, es decir, negó el suceso. Cuando se dio cuenta de que estaba siendo cuestionado sobre el maltrato por parte de su personal de seguridad hacia los consumidores, se puso fúrico y nos amenazó [a las dos personas que hicimos la entrevista] diciendo que nos las veríamos con su abogado, por lo que mi compañero y yo decidimos salir del lugar. Cuando ya nos dirigíamos a la salida, escuchamos cómo gritaba por radio, no sabemos a quién, pero se escuchaba “grábenlos, grábenlos”.

Todo lo anterior es evidencia de la discriminación y de la vejación de los derechos humanos de los consumidores por parte de los miembros de seguridad de este tipo de tiendas comerciales, a quienes éstas solapan y cobijan, por lo que al consumidor que padezca estas humillaciones no le queda otra que quedarse callado y tremendamente denigrado.

Cabe recordar que ya habido este tipo de quejas causadas por los miembros de “seguridad”. Una de ellas se puede encontrar en la página www.apestan.com, donde un ciudadano se queja, también en Chedraui Plaza Neza, por el acoso de los miembros de “seguridad” hacia su novia, quienes, dice, incluso voceaban el morbo por radio con frases como “ve lo buena” que está la “vieja” que va pasando.

¿Qué haremos con tanta discriminación? O mejor dicho ¿Qué hará Chedraui ante tanta vejación?

Por: Desacralizadora/Rantez