“Todos los policías torturan impunemente en México"; señala la ONU
El otrora presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, realizó un extenso análisis tras visitar México y su conclusión ha sido terminante: “Todos los cuerpos policiales torturan en México. La tortura y los malos tratos en la detención son generalizados y ocurren en un contexto de impunidad”.

Méndez explicó en declaraciones al diario El País de Madrid, que “en la lucha contra el crimen organizado todos los cuerpos que se ocupan de ella, desde militares a policías federales, estatales o municipales, muestran un patrón de conducta muy parecido, en métodos y duración. Todos incurren en la tortura”. El relator (que fuera abogado de detenidos durante la dictadura Argentina, y el mismo preso y torturado), dijo también que  “nunca hubiera pensado antes de venir a México que la tortura estuviera tan generalizada. Pero también me encontré con funcionarios federales y estatales comprometidos con el problema, sobre todo en la Suprema Corte de Justicia”.

Existe “aliciente para el agravamiento”

El informe que se presenta este lunes ante el plenario de la Comisión sobre la Tortura de ONU, añade que “la impunidad de la tortura y el maltrato es aliciente para su repetición y agravamiento”.

El documento señala también la complicidad de múltiples sectores en el asunto, en tanto “hay evidencia de la participación activa de las fuerzas policiales y ministeriales de casi todas las jurisdicciones, y de las fuerzas armadas, pero también de tolerancia, indiferencia o complicidad por parte de algunos médicos, defensores públicos, fiscales y jueces”. Remarca en tal sentido que existen códigos de silencio dentro de los uniformados que impiden en buena parte las denuncias, y ayudan a mantener y estimular los malos tratos.

Ni siquiera los exámenes médicos ayudan a los denunciantes de torturas, dice el informe que apunta a la “ineficiencia” de los mismos, además que “las salvaguardas son débiles, especialmente para detectar e impedir la tortura desde los primeros momentos y asegurar su investigación pronta, imparcial, independiente y exhaustiva”.

Como corolario del informe el relato prioriza en sus recomendaciones que el Estado mexicano debe “reconocer públicamente la dimensión de la impunidad respecto a las torturas y malos tratos y enviar enérgicos mensajes públicos a todos los funcionarios de seguridad y justicia federal y estatal de que toda tortura y maltrato será seriamente investigado y castigado, conforme a la normativa internacional, constitucional y penal”.