Monsanto. Las semillas del Diablo




En el imaginario popular, el nombre Monsanto se ha convertido en sinónimo de maldad. Hablas de transgénicos, casi siempre sin mucho conocimiento, y en seguida se abren escenarios apocalípticos de un mundo dominado por las multinacionales y de campos de cebollas y tomates convertidos al mono-cultivo de maíz y colza. Las cosas no son tan sencillas.

Monsanto nació en 1901 como industria química y varios de sus productos se han visto involucrados en investigaciones o leyendas metropolitanas acerca de su salubridad, como por ejemplo la sacarina o el aspartamo. El caso más sonado es el del Agente Naranja, el herbicida utilizado durante la guerra de Vietnam, desarrollado para el gobierno de Estados Unidos en colaboración con otras empresas.