El arañazo de un gato te puede matar

Un estudio publicado por los Centers for Disease Control and Prevention con un seguimiento de 2005 a 2013, reveló que 12.000 estadounidenses sucumben al año a la "enfermedad por arañazo de gato", como se conoce oficialmente.

Esta enfermedad infecciosa rara que se presenta con mayor frecuencia en niños después de una a dos semanas, tras un arañazo o mordedura por parte de un gato, provoca fiebre, fatiga, dolores de cabeza e hinchazón de los ganglios linfáticos. En casos extremos, puede incluso causar hinchazón del cerebro e infecciones de corazón.

Desafortunadamente, los investigadores de los CDC dicen que los felinos más cariñosos son los peores culpables. "El alcance y el impacto de la enfermedad es un poco más grande de lo que pensábamos", dijo la doctora Christina Nelson de los CDC.

En un intento por frenar el número de brotes, se insta a los dueños de los gatos a que no abracen a sus mascotas, y a lavarse las manos con la mayor frecuencia posible.

La enfermedad por arañazo de gato se puede prevenir. Si podemos identificar las poblaciones en riesgo y los patrones de la enfermedad, podemos centrar los esfuerzos de prevención".

Así, el informe rastreó los datos de infección entre 2005 y 2013, descubriendo que hasta 12.000 personas se infectaban de media cada año, 500 de las cuales requieren atención hospitalaria.

La enfermedad proviene de una bacteria que se pasa de gato a gato y es difícil rastrear el origen de cómo un gato en particular llegó a obtener tal bacteria. Muchos la recogen de las heces de las pulgas.

Posibles complicaciones de la enfermedad

Con lo que no contábamos es con el estado agravado de muchos de los pacientes. El aumento de las complicaciones podría ser debido a que hoy día existen muchas más personas inmunodeprimidas en comparación con hace 15 años.

Según Aaron Glatt, director de medicina del South Nassau Community Hospital de Nueva York (EE.UU.) "la mayoría de las personas que enferma gravemente a causa del arañazo de gato está inmunocomprometidas. El ejemplo clásico son los pacientes con VIH ".

"Los gatos más jóvenes son más propensos a tener bacterias en su sangre", según comenta Nelson.